NEFERTARI-MERIENMUT: LA ESPOSA DEL DIOS“ POR LA QUE BRILLA EL SOL”
Lic. Miguel Angel García Alzugaray

Desconocemos las funciones exactas de las Esposas del dios, pero probablemente fueran todas rituales relacionadas con el culto de Amón.

Una serie de escenas en el Templo de Hatshepsut muestra a la Esposa de Dios y a un sacerdote masculino que experimentan un ritual que parece estar dedicado a destruir los nombres de los enemigos. Otras escenas muestran a la Esposa de dios que venera a los dioses, para ser purificada en el lago sagrado y seguir al rey en el santuario. Esto muestra la importancia del papel, pero da muy poco información sobre las tareas y responsabilidades verdaderas.

Hatshepsut parece haber utilizado el poder y la influencia asociados con su título como una base de poder para su subida eventual a la realeza doble al lado de Thutmose III. Después de su reinado, el poder y el prestigio del papel fueron disminuyendo, hasta la Dinastía XIX, cuando una hija de Ramsés VI, Aset, tuvo el título, así como el adicional de Adoratriz Divina de Amón.

El título se recuperó bajo los ramésidas y fue ostentado prácticamente por todas las grandes esposas reales y en circunstancias completamente diferentes a las anteriores.

Durante esta dinastía, descuella la figura de la reina Nefertari, la Gran Esposa Real de Ramsés II.

Del origen de Nefertari nada se sabe con certeza ya que se desconoce quiénes fueron sus padres. Se piensa que Nefertari (esposa de Ramsés II, perteneciente a la dinastía XIX) pudo ser una "noble dama" de alto linaje, posiblemente de origen tebano.

El hallazgo en su tumba del pomo de un cofre en el que aparecía un cartucho del faraón Ay no hizo más que aumentar las sospechas de que Nefertari estuviese emparentada con la extinta dinastía XVIII, cosa que también parecía corroborar su propio nombre, heredero de la matriarca ya divinizada, la reina Ahmose-Nefertari. De ser así, es probable que Ay fuera el bisabuelo, abuelo o tío de la reina Nefertari.

Nefertari se casó con el príncipe heredero Ramsés cuando aún ambos estaban en la adolescencia, alrededor de los quince años de edad. Por aquellos años Ramsés aún no había sido designado corregente, y ya estaba casado con otra mujer, Isis-Nefert, cuyo papel pronto desplazaría Nefertari.

Al asumir el trono, Ramsés II ya tenía varios hijos, tanto de Nefertari como de Isis-Nefert, y ascendió a ambas al rango de grandes esposas reales. Sin embargo, Nefertari fue la reina por excelencia; su particular carisma y el profundo amor que le profesaba Ramsés II sumieron en la sombra a todas sus rivales, y la convirtieron en la mujer más importante del reino, por encima incluso de la reina madre Tuya.

Mas Nefertari no fue sólo la esposa bienamada de su rey. Fue una verdadera mujer de estado, que propició el cese de hostilidades entre Egipto y el Imperio Hitita con sus cartas de paz . El resultado fue el conocido como "Tratado de paz perpetua" (Tratado de Quadesh). Conocida en aquellos lugares como la reina Naptera (una deformación de su propio nombre), propiciaría la paz entre las dos potencias del momento, papel que la acabaría de consagrar al lado de su amante marido.

Esta reina tuvo un papel e influencia muy particulares en relación con Ramsés II

Analizando los títulos de Nefertari, en ausencia de otras fuentes documentales, podemos deducir que, en sus representaciones, esta reina tenía un papel y una influencia muy particular en relación con Ramsés II; no se sabe si eso es debido a un posible período de regencia, a sus uniones de sangre con la línea real de la Dinastía XVIII o, simplemente, a su personalidad.

¿Jugó ella un papel político? Es posible. Nos lo hacen pensar algunos de los títulos que se le dieron:

1. "Princesa Heredera". Éste aparece en una inscripción de Abu Simbel (5) y Según Mc Donald nos indica que descendía de un familia noble.

2. "Esposa del Rey".

3. "Gran Esposa Real". Nos indica su lugar preeminente entre las demás esposas.

4. "Señora de las Dos Tierras". Este título podría indicar que Nefertari ejercitó acciones en asuntos de estado.

5. "Soberana del Alto y Bajo Egipto". Encontrado también en una inscripción de Abu Simbel y podría indicarnos asimismo su actuación en asuntos de estado.

6. "Soberana de Todas las Tierras". Normalmente este título no se encuentra entre los llevados por las reinas y constituye un equivalente femenino del título del faraón lo que nos indica una posición jerárquica de gran relevancia.

7. "Esposa del Dios". Los niños nacidos de reinas portadoras de este título no sólo eran hijos del rey sino también del dios Amón, el mítico consorte de la reina; así el niño estaba predestinado a servir como rey de Egipto.

8. "Grande de Favores". Posiblemente lo ostentaba como implicación judicial, como intercesora.

9. "Agradable en las Dos Plumas". Se encuentra en la estatua sedente del rey en el Museo Egipcio de Turín. Hace referencia al tocado de la doble pluma, utilizado con frecuencia por la reina. El dios Amón lleva una corona similar.

El rol importante que desempeñó se puede deducir del hecho de que ella frecuentemente acompañó al soberano en las ceremonias oficiales.

Ramsés II tuvo al menos 152 hijos e hijas, nacidos de sus grandes esposas reales, esposas secundarias y concubinas. Sin embargo, sólo unos pocos alcanzarían una relevancia notable y entrarían en la carrera sucesoria. Éstos serían los vástagos nacidos de las dos primeras esposas del faraón, Nefertari e Isis-Nefert.

Ignoramos las relaciones que hubo entre estas dos mujeres, pero se suele pensar que llegó a haber intrigas entre ellas, y que las desapariciones de ambas, así como de algunos príncipes, pudieron ser debidas a las disputas palaciegas entre ambos bandos.

Nefertari tuvo al menos seis hijos con Ramsés II, aunque pudieron ser más. Sus nombres fueron:

• Amenhirjopshef. Era el primogénito de Ramsés II. Nació al menos cuatro o cinco años antes de que su padre fuese coronado. Ostentó el título de General de los Ejércitos, y gozó de gran importancia hasta su muerte, entre los años 26 y 31 del reinado de su padre.

• Paraheruenemef. Era el tercer hijo varón de Ramsés II, y el segundo de los nacidos de Nefertari. Murió joven, en torno a los años 20 a 28 del reinado de su padre.

• Meritamón. La cuarta de las hijas del faraón. Era la viva imagen de su madre, y al desaparecer ésta se casó con su propio padre y fue gran esposa real. Heredó muchos de los títulos de Nefertari, y además fue cantora del templo de Amón y sacerdotisa de Hathor. Se cree que murió a finales del largo reinado de Ramsés II.

• Meriatum. Nació cuando su padre ya era faraón, y fue el sexto hijo varón. Existen pocos vestigios de él.

• Merira. El undécimo varón. No sabemos qué cargos llegó a desempeñar, aunque aparece junto a su madre y a sus hermanos en Abu Simbel y en otros pocos lugares. Parece ser que murió en torno a los años 26 a 36.

• Henuttauy. Fue otra de las hijas que se casaría con su padre a la desaparición de Nefertari. Sin embargo, al contrario que su hermana, la bella Meritamón, no fue gran esposa real. Sería enterrada en el Valle de las Reinas en la tumba QV73.

• Nefertari II. Ignoramos si la madre de esta princesa fue la propia Nefertari, o quizás alguna de sus hijas que más tarde se casarían con Ramsés .LA

CONSTRUCCIÓN DE ABU SIMBEL.

En el año 24 Ramsés II realiza un viaje a Nubia y Nefertari lo acompaña. Suben el Nilo con un gran cortejo de barcos; van acompañados, en gran parte del trayecto, por el "Virrey de Nubia", Hekanajt y por una gran cantidad de dignatarios, cortesanos y sirvientes; seguramente todo un espectáculo para los súbditos que los veían pasar con una gran demostración de lujo y pompa.

En la etapa final del viaje se encontraban los templos de Abu Simbel, aún en construcción. Seguramente Ramsés se desplazó hasta el lugar para mostrárselos a Nefertari, a quien estaba dedicado el más pequeño de ellos.

El pequeño speos no es solamente un homenaje a la bella Nefertari, está destinado, por la magia de las formas y las similitudes, a asegurar la asimilación de la reina bienamada con la diosa Hathor y así, eternizar su unión con el dios Ramsés. A la entrada hay una dedicatoria que dice:

Mut, un templo excavado dentro de la montaña pura de Nubia, en bella piedra blanca de gres, una obra perteneciente a la eternidad para la Gran Esposa Nefertari, Amada de Mut, por amor de quien brilla el sol".

Ramsés II preparó para su esposa preferida una de las más bellas tumbas que se hayan encontrado hasta ahora. Se encuentra en el Valle de las Reina y se

conoce como la QV66. A lo largo del frontón de la ménsula situada en la primera sala, se lee la siguiente inscripción en una línea única de jeroglíficos:

"Yo te doy un lugar en la entrada de Igeret.

Puedas aparecer en el cielo como mi padre Ra;

puedas tu ocupar un lugar en la Sagrada Tierra;

puedas tu ser feliz en la Sede de la Verdad

después que la Gran Eneada de los dioses te ha alcanzado,

oh Osiris,

Gran Esposa Real, Nefertari Mery-en-Mut,

justificada"

La reina es la única mortal representada en el hipogeo, todos los demás son dioses lo que la coloca en el mismo nivel que el Faraón. En un contexto en

el que todo lo que se refiere a la forma ya estaba preestablecido, la libertad de los artistas que trabajaron en la tumba refleja la importancia reconocida

de la reina.

Su tumba ha sufrido mucho a lo largo de los años por los saqueos y acciones climáticas, sin embargo, en el momento de su descubrimiento, Schiaparelli llogó

a encontrar algunos objetos. Ha sido restaurada recientemente por un equipo italo-egipcio dirigido por Paolo y Laura Mora y financiada por la Fundación

Getty.

Suele haber unanimidad respecto a que Nefertari murió en torno al año 26 del reinado de Ramsés II, cuando contaría entre cuarenta y cincuenta años. En

aquel momento es muy posible que los templos de Abu Simbel aún no hubiesen sido terminados, pues la decoración posterior del templo de Hathor tiene fragmentos

que aluden a la muerte de Nefertari.

Quizás la gran esposa real aún siguiese con vida a finales de la construcción, pero no cabe duda de que la inauguración posterior fue realizada por Ramsés

II y que su acompañante era Meritamón, la hija de Nefertari. ¿Estaría Nefertari a punto de morir por entonces, tan enferma que no pudo dirigir la ceremonia,

o es que ya había muerto? Ignoramos también las causas de su muerte: enfermedad, muerte natural, asesinato por el bando de Isis-Nefert...

Sea como fuere, Nefertari-Merienmut, por la que brilla el Sol, se había hecho inmortal. El afligido Ramsés II hizo construir para ella la tumba más grande

y bella del

Valle de las Reinas

(y para muchos, la más hermosa de todas las tumbas egipcias), la

QV66,

descubierta a comienzos del siglo XX y que aún sigue despertando nuestra admiración.

Analizando toda la información de que se dispone, se puede afirmar que Nefertari en su calidad de "Esposa del Dios" fue sin duda para Ramsés II, además de su amada consorte real, una herramienta poderosa para mantener la Maat (el orden y la justicia) en el país.

FIN