LA MISTERIOSA PIEDRA DE PALERMO
Lic. Miguel Angel García Alzugaray

A la hora de establecer la cronología de las distintas dinastías de reyes que gobernaron a lo largo de la historia del Antiguo Egipto, tenemos una serie de documentos de valor inestimable que ayudan a los expertos con esa ardua labor, que no está ni mucho menos concluida de forma satisfactoria.Uno de los más antiguos documentos que poseemos al respecto es la llamada Piedra de Palermo, de la que existen siete fragmentos repartidos en distintos museos. los siete fragmentos quedarían repartidos así:- Piedra de Palermo, en el Museo Arqueológico de Palermo desde 1877. Su procedencia es desconocida.
- Tres fragmentos en el Museo Egipcio de El Cairo que aparecieron en 1903, así como otro más en 1910. En este museo existe un quinto fragmento que fue adquirido en el mercado de antigüedades en 1963.
- Un último fragmento está en el University College de Londres (Museo Petrie, UC 15508), procedente también del mercado de antigüedades, donde el mismo Petrie lo adquirió en 1917.

Por sus características la Piedra de Palermo es el mayor fragmento de una losa de piedra negra (diorita) que tiene grabados un conjunto de acontecimientos desde la época predinástica hasta la dinastía V de Egipto.

Este fragmento mide unos 43 cm de alto por 30 cm de ancho, aunque proviene de una losa que mediría unos dos metros de largo por 60 cm de alto.

Los anales de cada rey vienen establecidos en registros, de modo que quedan divididos por el jeroglífico para "año" en su calidad de ideograma (renpet), que es la línea vertical que se curva al final que se puede observar en la imagen, por lo que tenemos que cada registro es un año, pero la cosa no es tan sencilla por dos motivos: en las primeras dinastías, los años no vienen enumerados, sino que son denominados con un nombre en función de algún hecho relevante ocurrido durante el reinado de un faraón en ese año. Además, los registros vienen en lo que parecen ser censos bianuales de ganado (hesbet) en lugar de representar cada registro un año de reinado. En tal caso, de ser así, habría que multiplicar por dos las fechas que aparecen en estos registros para tener el total de años de reinado de cada faraón.En la parte superior de cada registro viene el nombre del rey, y debajo se enumeran los acontecimientos más importantes de cada año. Éstos hacen referencia sobre todo a acontecimientos de tipo religioso, como fundación de templos o la visita a un santuario. También aparece información referente a la recaudación de impuestos, elaboración de estatuas y expediciones militares. En la parte inferior aparece un registro con la altura alcanzada por la crecida del Nilo cada año. Este último dato era de crucial importancia para la vida de los antiguos egipcios, ya que tanto una crecida escasa como una excesiva podía resultar desastrosa. Para recoger este dato, contaban con los denominados "nilómetros", los cuales solían estar en los templos.

Aunque la fecha exacta de la creación de la piedra de Palermo sigue siendo un misterio para los estudiosos, la fecha más aceptada se cree que es el Reino Antiguo, en el siglo vigésimo quinto antes de Cristo.

¿Que la hace tan especial? Pues bien, entre otros textos antiguos similares, en la piedra de Palermo se enumeran los Reyes predinásticos del antiguo Egipto y los faraones que gobernaron sobre Egipto en las primeras cinco dinastías.

«...pu», Seka, Jaau, Tiu, Tyesh, Neheb, Uadynar, Mejet, y «...a».

La parte más controvertida de la piedra de Palermo son los reyes predinásticos, que han sido etiquetados como seres mitológicos por los estudiosos.

El documento, en escritura jeroglífica, da cuenta de 120 reyes que reinaron antes de que los antiguos egipcios existíeran oficialmente como una civilización. Curiosamente, los nombres de los misteriosos "dioses" y "semidioses" aparecen en las genealogías reales egipcias también. Las similitudes entre la Piedra de Palermo, el Canon Real de Turín y la Lista de los Reyes Sumerios son fascinantes, ya que los tres mencionan un momento en que 'dioses' vivieron en la Tierra y gobernaron por cientos, e incluso miles de años.

La piedra de Palermo ha ayudado a los investigadores a llegar a la conclusión de que los antiguos egipcios desarrollaron una tecnología superior con el fin de fundir el cobre, que en última instancia les permitió crear increíbles estatuas de cobre ya en la segunda dinastía.

Veamos al respecto un extracto de la Piedra de Palermo. Más concretamente de los anales de Sneferu:"(Año 5 (?)). [El año de la Aparición del rey del Alto Egipto en] la capilla Per-Ur [y de la Aparición del rey del Bajo Egipto en] la Capilla Per-Nu, y de la creación de una estatua de cobre del Horus Neb-Maat...
(Altura del Nilo): 3 codos, 5 palmos."

Curiosamente, también documenta un momento en que los barcos antiguos egipcios trajeron madera y piedras preciosas de una región desconocida de Egipto, que tiene lugar durante el reinado de Snefru.

La Piedra de Palermo también registra la construcción del primer edificio de piedra durante el reinado de Neka, que es anterior a la pirámide escalonada de Zoser.

Además de lo anterior, se considera como una de las fuentes primarias de las que Manetón, historiador egipcio, y Sumo Sacerdote de Ra en Heliópolis durante el reinado de Ptolomeo I, compila la más extensa historia del antiguo Egipto.

Manetón es bien conocido por su trabajo "Aegyptiaca" en la que divide los gobernantes del antiguo Egipto en dinastías, que finalmente llevan a la formación del moderno sistema utilizado para la datación de la historia del antiguo Egipto.

Lamentablemente, la importancia de la Piedra de Palermo no fue reconocida de inmediato hasta el punto de que esta valiosa pieza de la historia fue utilizada una vez como una puerta.