EL COLOSO DE RODAS: ¿UNA IMAGEN DEL DIOS HELIOS O DE ALEJANDRO MAGNO?
Lic. Miguel Angel García Alzugaray

Por Rodas han pasado multitud de pueblos, civilizaciones, migraciones y religiones, dorios, árabes, turcos, sarracenos, italianos y su situación geográfica es privilegiada para comerciar con Grecia, el Asia Menor e incluso Egipto.

Gracias a eso se convirtió en un centro comercial muy importante del Mediterráneo oriental.

La historia de Rodas está muy relacionada con la mitología, como ocurre con el resto de Grecia y en el caso de la isla se cuenta que Zeus el dios supremo del Olimpo, decidió otorgar islas y ciudades al resto de los múltiples dioses del panteón olímpico y en el reparto debió de olvidarse de Helio.Cuando Rodas emergió del mar, Helio la reivindicó y engendró allí siete hijos y una hija con la ninfa Rodo, hija de Poseidón, dios de los mares.Rodas se llamaría así en honor a esta ninfa. También se cuenta que se llamó Rodas (del griego "Ródon", rosa) debido a la gran abundancia de esta flor en el lugar.

Lo que conocemos sobre el famoso coloso se debe a las noticias que nos han dejado los escritores antiguos, Polibio, Estrabón y Plinio, y a las crónicas bizantinas de Constantino VII Porfirogéneta, Miguel el Sirio y Filón.

Tras la muerte de Alejandro Magno, varias disputas tuvieron lugar entre sus generales , quedando su vasto imperio dividido en varios territorios menores. Rodas, al igual que parte de Egipto, quedó bajo el dominio de Ptolomeo I, controlando así el comercio en la parte oriental del Mar Mediterráneo. Este hecho no fue del agrado de Antígono I el Tuerto. Dada esta situación Antígono se vio tentado en llamar a su hijo Demetrio y pedirle que invadiera a Rodas en el 305 a.C. Demetrio era conocido por su experiencia en el arte militar, sobre todo en los asedios, tanto, que en el futuro los militares se referirán a la técnica de asediar fortalezas como "Poliarcética".

Pero pese a tener un ejército de más de 40.000 hombres y 400 barcos de guerra y transporte, la impresionante defensa de Rodas y las tropas de socorro que Ptolomeo había enviado impidieron que Demetrio pudiese tomar la ciudad. Baste decir que unos 25.000 rodios estaban dispuestos a resistir el sitio en una de las ciudades mejor amuralladas de la antigüedad.

Cuando llegó a Rodas, Demetrio comenzó el asedio con dos torres de madera imponentes que fueron montadas sobre seis barcos. Una tormenta hizo que los barcos naufragaran y desmoronó el intento antes de poder utilizar las torres.

Volvió a intentarlo y construyó entonces la máquina de guerra más poderosa creada en aquella época, el helépolis, una torre de asedio móvil que se deslizaba sobre ruedas de madera de roble, repleto de catapultas, garfios y puentes levadizos que podían lanzar su infantería sobre las murallas que no había logrado escalar.
Construyó varias helépolis que rompieron una torre defensiva el primer día de su asalto y abrió brecha en el muro, pero la infantería de Demetrio no logró entrar en Rodas.
Dos días después los rodios soltaron sus aguas fecales desde las alcantarillas inundando el terreno ante los muros por donde se deslizaba el helépolis y Demetrio vio frustrado sus planes.

Ptolomeo I, el rey de Egipto ayudó durante todo el tiempo que duró la contienda, aportando soldados y víveres para la defensa y finalmente en el año 304 A.C. envió una flota que hizo huir precipitadamente a Demetrio abandonando la mayor parte del armamento de asedio.

Para celebrar la victoria, el pueblo de Rodas decidió homenajear a su Dios patrón Helios con una construcción de dimensiones desconocidas hasta entonces, utilizando los materiales dejados atrás por el ejército de Demetrio. La construcción de la estatua fue iniciada por el escultor griego Cares de Lindos que era nativo de la isla, y discípulo del célebre Lisipo, quien había esculpido en Tarento una estatua de bronce de Zeus de unos 22 metros de altura.

Se cuenta que los rodios le preguntaron al escultor cuánto costaría una estatua de 50 pies (15 metros) de altura; cuando les respondió, le preguntaron cuánto costaría una estatua del doble de altura. Él respondió que el doble, y los rodios firmaron el contrato. Cares no tuvo presente que al doblar la altura, necesitaría ocho veces más materiales. Esto lo llevó a la bancarrota y el suicidio. El coloso de Rodas fue terminado por Laques (también de la aldea rodia de Lindos)

en el 280 a. C. aproximadamente

Durante12 años, Cares y sus hombres trabajaron para completar el monumento. Se creó en torno a torres de bloques de piedra. Estas torres fueron reforzadas con hierro, vigas y bronce. La estatua terminada probablemente habría representado a Helios de pie con las piernas juntas. La estatua se construyó sobre un pedestal de entre 15 y 20 metros de mármol junto al puerto con un esqueleto de hierro, forrado de bronce, consiguiendo la estatua alcanzar entre 30 y 32 metros, para una altura absoluta de prácticamente 50 metros.

Pese a que la mayoría de las ilustraciones conocidas, así como varios poemas de siglos posteriores representan al Coloso de Rodas como una estatua a la entrada del puerto con cada pierna sobre sendos pedestales a ambos lados de la entrada del puerto, varios estudios estructurales demuestran que dados los materiales de construcción no era viable, ya que la estatua se habría colapsado por su propio peso durante la construcción.

Su enorme tamaño e imponente presencia en la entrada de la costa de Rodas lo hizo merecedor de un puesto entre las siete maravillas del mundo Antiguo. Este gigante de bronce se mantuvo intacto por más de 50 años, aunque misteriosamente es una de las maravillas de la que menos se conoce.

En el año 226 a.C. un terremoto en Rodas generó grandes daños estructurales en toda la ciudad, quebrando la estatua de Helios a la altura de las rodillas, provocando el derrumbe de la misma. Ptolomeo III propuso la reconstrucción de la estatua, pero el oráculo de Delphi sugirió que esto no se hiciera, ya que hizo creer a los habitantes de Rodas que el terremoto era la muestra de Helios de que el Coloso de Rodas había sido una gran ofensa a su deidad.

Las ruinas del coloso se mantuvieron esparcidas por el mismo lugar de la destrucción de la estatua durante varios siglos, tal y como relatan escritos de Estrabón y Plinio el Viejo, hasta la llegada en el año 654 d.C. de las fuerzas árabes, con Muawiya ibn Abi Sufyan al frente, que capturó la ciudad de Rodas, siendo las ruinas del Coloso de Rodas transportadas a Edesa mediante 900 camellos para ser vendidas a un comerciante judío.

Sea como fuere no subsistió ninguna huella de la estatua de Helios, una de las maravillas más celebradas de la antigüedad. Por ello, exactamente nadie sabe hoy qué aspecto ofrecía el coloso de Rodas, aunque se supone que correspondería a un joven atlético, que bien podía haber pertenecido al conquistador más querido y famoso de aquella época, Alejandro Magno ya que debido a las buenas relaciones con los ptolomeos, como símbolo y práctica como faro podían haber elegido la imagen de Alejandro Magno como protector de su ciudad, simbolizando a Helios con sus rayos solares saliendo de la cabeza.

Tampoco se conoce su situación, se puede intuir la disposición actual del fuerte de San Nicolás en el puerto de Rodas, ya que, entre la piedra de la construcción se aprecian restos de mármol, sin un aparente orden artístico, que bien podrían pertenecer a la base del magnífico coloso.

Otra hipótesis, publicada en un artículo de la arqueóloga alemana Úrsula Vedder (2008) sugiere que el Coloso no habría estado en el puerto, sino que era parte de la Acrópolis de Rodas, sobre una colina ahora llamada monte Smith, con vistas a la zona portuaria. Tradicionalmente se creía que el templo en la cima del monte Smith estaba dedicado a Apolo, pero ―de acuerdo con Vedder― habría sido un santuario de Helios. Según Vedder, los sobredimensionados cimientos de piedra en el sitio del templo, cuya función no se conoce con exactitud, habrían sido la base de soporte del Coloso.

FIN